La tarjeta de crédito
no es dinero extra.
Es dinero futuro.
La misma tarjeta puede ser una aliada o una trampa. Depende de cómo pagues la factura cada mes.
En una tarjeta con pago aplazado, si la cuota mensual es muy baja, ¿qué pasa?
Débito y crédito no son
la misma cosa.
Tres formas de pagar
la misma factura.
Cuando te dan una tarjeta de crédito puedes elegir cómo pagas la factura. El banco tiene que explicarte esas opciones con claridad y antes de que firmes nada: lo exige la Orden ETD/699/2020, y el Banco de España recoge en su Compendio los criterios que aplica cuando alguien reclama.
Cuentas hechas con la misma calculadora de más abajo: mete 1.000 €, 25% y 30 € al mes y salen estas mismas cifras, allí redondeadas a euros. En el aplazado, la última cuota se ajusta unos céntimos, como en cualquier préstamo.
Son medias de mercado publicadas por el Banco de España, no la TAE de tu contrato: no incluyen comisiones ni seguros, así que lo que firmes puede quedar por encima. Tu TAE exacta está en tu contrato y en la información que el banco tiene que darte antes de firmar.
La TAE no es un número decorativo.
Es el precio del aplazamiento.
La TAE suma el interés y las comisiones que se repiten cada mes. Por eso es el único número con el que puedes comparar dos tarjetas de verdad.
Calcula con tus números.
Pon lo que debes, lo que te cobran y lo que pagas al mes. Te decimos cuánto acabas devolviendo en total y cuándo harías el último pago. Sin registro, sin email.
Esto es una estimación para que te hagas una idea, no asesoramiento personalizado. Calculamos con un pago fijo todos los meses: muchas tarjetas cobran un porcentaje de lo que debes, que va cambiando, y aparte tienen comisiones. Tu TAE y tus condiciones exactas están en tu contrato. Para los números oficiales, pídeselos a tu banco.
Tres cosas que te ahorran
un disgusto.
Es la única forma en la que no pagas intereses. Si la tuya está en otra cosa, llama al banco y pregunta si puedes cambiarla y con qué condiciones: está obligado a decírtelo, y tiene que venir en tu contrato.
El banco está obligado a darte por escrito, antes de que firmes: el TIN, la TAE, cuánto pagas al mes, cuánto acabas debiendo en total y en cuánto tiempo. Si algo de eso no está claro, no firmes hasta tenerlo.
En una revolving, si lo que pagas cada mes es menos que los intereses de ese mes, no terminas de pagar nunca. Tu banco tiene que decirte, al menos cada tres meses, en qué fecha acabarías de pagar y cuánto habrás pagado en total. Si no lo tienes, pídelo.
En una tarjeta con pago aplazado, si la cuota mensual es muy baja, ¿qué pasa?
¿En qué momento estás tú?
Elige lo que te está pasando ahora mismo.
De dónde sale esto
Todo lo que te contamos aquí se apoya en fuentes oficiales, y te dejamos el enlace.
- Compendio de Buenas Prácticas Bancarias capítulo 4: la Orden ETD/699/2020 obliga a las entidades a explicarte cómo funciona el pago aplazado, y el Banco de España recoge ahí los criterios que aplica cuando alguien reclama de una revolving
- Portal del Cliente Bancario qué es la TAE y por qué es el número que sirve para comparar