Por qué te puedes fiar de lo que lees aquí

Cuando algo sobre dinero es gratis, la pregunta sensata es quién paga. Aquí tienes la respuesta, sin letra pequeña.

Tus datos se quedan en tu navegador

Cuando mueves un deslizador o respondes al diagnóstico, ese cálculo ocurre en tu propio dispositivo. Tus ingresos, tu ahorro o tus deudas no viajan a ningún servidor nuestro, porque no hay ningún servidor esperándolos.

No hay registro. No hay email. No hay contraseña que recordar ni que te puedan robar. Si guardas tu historial, se guarda en tu navegador, y puedes borrarlo cuando quieras.

Esto no es una promesa: es una consecuencia de cómo está construida la web. No podemos perder ni filtrar unos datos que nunca hemos tenido.

No ganamos nada con lo que decidas

Finbase no vende productos financieros, no cobra comisiones por recomendarte nada y no tiene acuerdos con entidades para dirigirte hacia ellas. Si te decimos que compares la TAE antes de firmar, no es porque nos convenga: es porque te conviene a ti.

Lo que sí hacemos

  • Explicarte cómo funciona un producto antes de que lo contrates
  • Ayudarte a comparar escenarios con tus propias cifras
  • Avisarte de los riesgos, aunque sean incómodos
  • Decirte cuándo lo que ves es una estimación
  • Mandarte a tu entidad o a un profesional cuando toca

Lo que no hacemos

  • Recomendar un banco, una tarjeta, un fondo o un préstamo concretos
  • Cobrar por enviarte a ninguna entidad
  • Prometer rentabilidades ni garantizar resultados
  • Darte asesoramiento personalizado: esto es educación
  • Pedirte datos que no necesitamos

En qué nos apoyamos

Las cifras que vienen de una norma llevan enlazada su fuente oficial. Las que no —una convención de divulgación como el 50/30/20, un supuesto de un ejemplo, una estimación de mercado— se identifican como lo que son en la propia página, y explicamos de dónde salen.

Dónde está nuestro límite

Esto es educación financiera, no asesoramiento. La diferencia importa: un asesor conoce tu situación completa y responde de lo que te recomienda. Nosotros no te conocemos, así que no podemos —ni debemos— decirte qué hacer con tu dinero.

Nuestras calculadoras son estimaciones. Sirven para que entiendas el orden de magnitud y las razones detrás de un número, no para que tomes una decisión importante solo con ellas. Antes de firmar cualquier cosa, habla con tu entidad o con un profesional.

Y si proyectamos dinero a futuro, recuerda lo de siempre, que no es una fórmula vacía: las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. Nadie sabe qué van a hacer los mercados.

Para todo el mundo

La educación financiera no sirve de nada si deja gente fuera. Finbase se construye siguiendo el nivel AA de las pautas WCAG 2.1: funciona con teclado, con lector de pantalla, con la letra ampliada y sin depender del color para entender nada.

Lo comprobamos con herramientas automáticas en todas las páginas, en ordenador y en móvil. Si te encuentras una barrera, queremos saberlo: lee nuestra declaración de accesibilidad y escríbenos.

¿Te ha quedado alguna duda sobre cómo funciona esto por dentro?

Ver cómo calculamos