La jubilación parece lejísimos.
Pero cada año que pasa, alcanzar lo mismo cuesta más.
La pensión pública no suele cubrir el mismo nivel de vida que el último sueldo. Un pequeño plan propio te da margen para decidir tú cuándo y cómo te jubilas.
¿Qué pesa más para que el interés compuesto funcione?
El interés compuesto
no es magia. Es paciencia.
La pensión pública no suele
cubrir el mismo nivel de vida
que el último sueldo.
En España, las pensiones actuales las pagan los trabajadores actuales con sus cotizaciones. No hay una hucha individual con tu nombre: es un pacto entre generaciones gestionado por la Seguridad Social.
Capital aproximado para sostener un retiro de 25-30 años retirando un 4% anual. Es una guía orientativa, no una garantía: depende del comportamiento de los mercados y de tu pensión pública. Rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.
Una jubilación sólida
se apoya en tres patas.
Apoyarse solo en la pensión pública te deja a merced de las reformas legislativas. Apoyarse solo en lo privado te puede dejar corto si los mercados no acompañan. La combinación protege.
¿Dónde se mete el dinero
que no vas a tocar en 30 años?
Cada producto tiene sus reglas fiscales, su grado de bloqueo y su nivel de riesgo. Esto es información divulgativa: la elección concreta depende de tu situación personal y debe valorarse con un asesor autorizado: el registro público de quienes pueden asesorar sobre inversiones está en la CNMV.
Las aportaciones reducen la base imponible del IRPF hasta el límite legal anual (actualmente 1.500 € en planes individuales). El dinero queda bloqueado hasta la jubilación, salvo supuestos excepcionales tasados por ley (paro de larga duración, enfermedad grave, antigüedad mínima en aportaciones). Importante: lo que ahorras hoy en IRPF lo pagas al rescatar, ya que el rescate tributa como rendimiento del trabajo.
Si tu empresa lo ofrece, suele aportar también ella. Tiene límites fiscales más altos que el individual y, en muchos casos, condiciones más favorables. Conviene consultar en RR. HH. si tu empresa dispone de uno y en qué condiciones puedes adherirte.
Sin ventaja fiscal en la aportación, pero acceso libre al capital cuando lo necesites. Tributan solo al vender, sobre la ganancia obtenida, en la base del ahorro del IRPF. Pueden cambiarse de un fondo a otro sin tributar (traspaso). Toda inversión implica riesgo de pérdida del capital.
Producto de seguro de ahorro a largo plazo. Si se mantiene al menos 5 años y se rescata como renta vitalicia, los rendimientos pueden quedar exentos (con condiciones). Es un producto regulado por la Dirección General de Seguros, no por CNMV.
Antes de contratar cualquier producto financiero, verifica que la entidad esté registrada en CNMV (cnmv.es) o en el Banco de España (bde.es). Toda inversión implica riesgo de pérdida del capital invertido. Rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.
¿Vas a llegar a tu cifra?
Te decimos cuánto tendrías que apartar cada mes para completar tu pensión pública. El resultado está en dinero de hoy: lo que ves es lo que vale ahora, no una cifra futura hinchada. La cuenta supone un 5% de rentabilidad media anual (un supuesto nuestro, no una cifra publicada por ningún organismo ni una garantía) menos un 2% de inflación, que tu pensión se cobra en 14 pagas y que empieza a los 67. Sin registro, sin email.
Tu plan
La pensión pública no llega antes de la edad ordinaria: 66 años y 10 meses en 2026, 67 desde 2027. Adelantarla son como mucho dos años de forma voluntaria y reduce la prestación de por vida. Esta cuenta supone que la tuya empieza a los 67: si lo dejas antes, esos años los pagas enteros tú.
En dinero de hoy: piensa en lo que te costaría esa vida ahora mismo.
Por paga y en dinero de hoy, tal como sale en tu estimación oficial de sede.seg-social.gob.es. La pensión media de jubilación ronda los 1.570 € al mes en 14 pagas (julio de 2026), pero depende mucho de lo que hayas cotizado.
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Tres ideas para empezar
hoy mismo, no mañana.
50 € al mes. 100 € al mes. Lo que tu situación te permita. La cantidad importa menos que el hábito. Cuando ganes más, sube la aportación. Pero arranca ya, aunque la cifra inicial parezca pequeña.
Cuanto más se acerca el momento en que vas a necesitar ese dinero, menos tiempo queda para recuperarse si los mercados caen. Por eso conviene revisar si el riesgo que llevas sigue encajando con tu plazo y con lo que podrías aguantar perder. Qué hacer con eso depende de tu caso: es una conversación que toca tener con tu entidad o con un profesional.
Cada cumpleaños, comprueba: ¿he aportado lo planeado? ¿La rentabilidad va por buen camino? ¿Mis objetivos siguen siendo los mismos? Con revisarlo una vez al año suele haber suficiente para un plan a largo plazo.
¿Qué pesa más para que el interés compuesto funcione?
¿En qué momento estás tú?
Elige lo que te está pasando ahora mismo.
De dónde sale esto
Todo lo que te contamos aquí se apoya en fuentes oficiales, y te dejamos el enlace.
- Seguridad Social tu vida laboral y la simulación oficial de tu pensión
- CNMV antes de contratar un plan de pensiones, comprueba aquí que la entidad está registrada