Futuro

La jubilación parece lejísimos.
Pero cada año sin hacer nada, cuesta el doble.

La pensión pública existirá, pero será distinta. Un pequeño plan propio te da margen para decidir tú cuándo y cómo te jubilas.

Pareja mayor paseando, símbolo de planificación a largo plazo
Regla del 4% × 25 tu gasto anual
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El interés compuesto
no es magia. Es paciencia.

Aportar 50 € al mes desde los 25 años acaba con un capital similar al de aportar 150 € al mes empezando a los 45. El tiempo hace el trabajo.
Lo que rinde una inversión un año, vuelve a rendir al año siguiente sobre la base ya crecida. Cada año retrasado se nota en el resultado final.
La cantidad importa menos que el hábito: la constancia mensual bate casi siempre al "voy a meter mucho dentro de unos años, cuando gane más".
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La pensión pública existirá.
Pero será distinta.

En España, las pensiones actuales las pagan los trabajadores actuales con sus cotizaciones. No hay una hucha individual con tu nombre: es un pacto entre generaciones gestionado por la Seguridad Social.

Edad ordinaria: 67 años para quienes hayan cotizado menos de 38 años y 3 meses (a 2025). Jubilarte antes reduce la prestación.
Tasa de sustitución: hoy la pensión media cubre alrededor del 70% del último sueldo. Proyecciones a 30 años la sitúan entre el 50% y el 60%.
Tu informe de vida laboral se consulta gratis en sede.seg-social.gob.es. Ahí ves años cotizados y una estimación oficial de tu futura pensión.
Informe vida laboral
Años cotizados14 años, 7 meses
Base reguladora estimada1.840,00 €
Edad ordinaria de jubilación67 años
Años pendientes30 años, 5 meses
Pensión bruta estimada1.290,00 €
Cobertura sobre sueldo actual≈ 65 %
Regla orientativa del 4%
1.000 €/mes
300.000 €
1.500 €/mes
450.000 €
2.000 €/mes
600.000 €
2.500 €/mes
750.000 €

Capital aproximado para sostener un retiro de 25-30 años retirando un 4% anual. Es una guía orientativa, no una garantía: depende del comportamiento de los mercados y de tu pensión pública. Rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.

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Una jubilación sólida
se apoya en tres patas.

Apoyarse solo en la pensión pública te deja a merced de las reformas legislativas. Apoyarse solo en lo privado te puede dejar corto si los mercados no acompañan. La combinación protege.

1 · Pensión pública. Lo que cobrarás de la Seguridad Social en función de tu vida laboral.
2 · Ahorro e inversión privada. Lo que tú vayas aportando a productos financieros a lo largo de la vida laboral.
3 · Otros activos. Vivienda en propiedad, plan de empresa si tu trabajo lo ofrece, herencias futuras u otros ingresos.
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¿Dónde se mete el dinero
que no vas a tocar en 30 años?

Cada producto tiene sus reglas fiscales, su grado de bloqueo y su nivel de riesgo. Esto es información divulgativa: la elección concreta depende de tu situación personal y debe valorarse con un asesor habilitado y registrado en CNMV o Banco de España.

Plan de pensiones individual

Las aportaciones reducen la base imponible del IRPF hasta el límite legal anual (actualmente 1.500 € en planes individuales). El dinero queda bloqueado hasta la jubilación, salvo supuestos excepcionales tasados por ley (paro de larga duración, enfermedad grave, antigüedad mínima en aportaciones). Importante: lo que ahorras hoy en IRPF lo pagas al rescatar, ya que el rescate tributa como rendimiento del trabajo.

Plan de pensiones de empleo

Si tu empresa lo ofrece, suele aportar también ella. Tiene límites fiscales más altos que el individual y, en muchos casos, condiciones más favorables. Conviene consultar en RR. HH. si tu empresa dispone de uno y en qué condiciones puedes adherirte.

Fondos de inversión

Sin ventaja fiscal en la aportación, pero acceso libre al capital cuando lo necesites. Tributan solo al vender, sobre la ganancia obtenida, en la base del ahorro del IRPF. Pueden cambiarse de un fondo a otro sin tributar (traspaso). Toda inversión implica riesgo de pérdida del capital.

Plan Individual de Ahorro Sistemático (PIAS)

Producto de seguro de ahorro a largo plazo. Si se mantiene al menos 5 años y se rescata como renta vitalicia, los rendimientos pueden quedar exentos (con condiciones). Es un producto regulado por la Dirección General de Seguros, no por CNMV.

Antes de contratar cualquier producto financiero, verifica que la entidad esté registrada en CNMV (cnmv.es) o en el Banco de España (bde.es). Toda inversión implica riesgo de pérdida del capital invertido. Rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.

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¿Vas a llegar a tu cifra?

Una proyección orientativa: cuánto tendrías que aportar al mes para complementar tu pensión pública. Asume una rentabilidad media anual del 5% (referencia histórica de cartera mixta a largo plazo, no una garantía). Sin registro, sin email.

Tu plan

30 años
67 años
1.500 €
900 €

Mira tu estimación oficial en sede.seg-social.gob.es. La pensión media en España ronda los 1.250 €/mes, pero depende mucho de tu cotización.

0 €
Capital privado necesario
Años para conseguirlo
Tendrías que aportar al mes Asumiendo una rentabilidad media del 5% anual.
Lo que necesitas cubrir tú al mes
Capital privado necesario
Lo que pondrías tú de tu bolsillo
Lo que pones tú Lo que aporta el tiempo

Proyección educativa. Toda inversión implica riesgo de pérdida del capital y los rendimientos reales pueden ser inferiores —o superiores— a los aquí estimados. Rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.

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Tres ideas para empezar
hoy mismo, no mañana.

Empieza con lo que tengas

50 € al mes. 100 € al mes. Lo que tu situación te permita. La cantidad importa menos que el hábito. Cuando ganes más, sube la aportación. Pero arranca ya, aunque la cifra inicial parezca pequeña.

Reduce el riesgo según se acerca la jubilación

Cuando faltan 5 años para retirarte, no es momento de jugártela. Lo habitual es ir pasando capital de productos más arriesgados a productos más conservadores (renta fija, depósitos) para que una caída de mercado justo antes de jubilarte no rompa el plan.

Revisa una vez al año

Cada cumpleaños, comprueba: ¿he aportado lo planeado? ¿La rentabilidad va por buen camino? ¿Mis objetivos siguen siendo los mismos? Una revisión anual suele bastar. Más frecuente solo añade ansiedad y operaciones innecesarias.

¿En qué momento estás tú?

Elige lo que te está pasando ahora mismo.